-La magistrada Army Ferreira, coordinadora de la Comisión de Igualdad de Género, destacó que el 8 de marzo se conmemora en honor a las mujeres del pasado que levantaron su voz para que hoy la palabra «mujer» sea tomada en cuenta -La directora de Gestión Humana, Katerinne Minaya, afirmó que el espíritu de esta celebración está enfocado en servir de inspiración para que las mujeres sigan creciendo y apoyándose
SANTO DOMINGO. El Tribunal Constitucional (TC), a través de la Comisión de Igualdad de Género y la Dirección de Gestión Humana, conmemoró el Día Internacional de la Mujer con la charla «Mujer de hoy: retos y bienestar femenino», a cargo de la conferencista y educadora sexual Elaine Féliz, quien hizo valiosas reflexiones sobre el tema de manera dinámica y activa.
La magistrada Army Ferreira, jueza del TC y coordinadora de la Comisión de Igualdad de Género, expresó que el 8 de marzo no es una simple fecha, sino que es la evidencia de muchos siglos de violación a derechos fundamentales y que se conmemora en honor a las mujeres que en el pasado levantaron su voz para que hoy la palabra de la mujer sea tomada en cuenta, y presentó el video «Sinónimo de mujer», en el que diversas voces expresan, con un adjetivo, alguna de las características que definen a este género.
Destacó que los días que el mundo dedica a la mujer, como el 8 de marzo y el 25 de noviembre, tienen denominadores comunes, entre los que se encuentran la desigualdad, la explotación y la injusticia. «Reconocer y recordar nuestra historia es una manera de hacer honor a esas mujeres que levantaron su voz y que no tuvieron la oportunidad que nosotras tenemos el día de hoy, las mujeres que fueron las protagonistas de todas esas conquistas».
La jueza del TC afirmó que es necesario celebrar este día para recordar a todas esas mujeres del pasado que levantaron su voz para que hoy las mujeres sean tomadas en cuenta y que su participación sea exigida como necesaria. «Y esto tiene un significado importante para todas nosotras, y es que es la mujer la llamada a construir bienestar para sus iguales. A eso nos compromete la historia, a crear desde nuestros espacios, aunque sean pequeños, oportunidades para allanar el camino de las mujeres que serán nuestro relevo, para que no tengan que enfrentar las dificultades que, aún hoy, nosotras atravesamos», resaltando que uno de los retos que enfrenta la mujer de hoy es precisamente la falta de sonoridad y empatía de parte de las propias mujeres.
La directora de Gestión Humana, Katerinne Minaya, quien también dirigió unas palabras en el acto, destacó que el espíritu de esta celebración está enfocado en servir de inspiración para que las mujeres sigan creciendo y apoyándose entre todas. «Hoy nos reúne no solo la celebración de los logros alcanzados, sino también la reflexión sobre los retos que, desde distintos roles como mujer, entendamos».
En la actividad estuvieron presentes la magistrada María del Carmen Santana de Cabrera, el magistrado Amaury A. Reyes Torres, la secretaria Grace Ventura Rondón, directores y servidores constitucionales
Sobre la conferencia
Más que una conferencia, Elaine Féliz desarrolló su tema compartiendo con las mujeres y algunos hombres que se dieron cita en este encuentro. A la pregunta: ¿para qué programa el sistema a las mujeres?, la conferencista respondió que la sociedad las programó para que desarrollen cuatro funciones específicas: servir al placer masculino, cuidar y sostener lo doméstico, adornar y ser agradable, además de reproducir la maternidad como mandato.
La educadora sexual explicó que «construir una vida que te sirva es llenar todas las gavetas de tu vida y entender que tú eres un universo completo. Cuantas más gavetas llenas tengas, más vida y bienestar tienes». Las «gavetas» equivalen a amistades, hobbies, proyectos, espiritualidad, descanso, familia, maternidad, trabajo, economía, pareja, conocimiento y placer.
Destacó algunas acciones que no se consideran como empoderamiento femenino, entre ellas descuidar el hogar, ser infiel, exigir que los hombres paguen las cuentas, acosar sexualmente a los varones y creerse superiores.
Para derrumbar el guion establecido, Féliz recomienda aprender a saludar sin opinar, dejar de mandar a parir a otras mujeres, de criar personas machistas y de esperar que las mantengan, de culpar a los hombres, tener una relación sin miedo, salir con amigas sin problemas, entre otras acciones.
Para construir un bienestar femenino, que es una sensación de equilibrio y armonía, recomienda dejar de compararse, aprender a establecer límites y a decir «no» sin culpas, a pedir ayuda, a elegir con quién te juntas, planificar tus descansos y tu placer, así como hacer lo necesario para sanar.